“Si no son los peldaños es el ala
que te despierta y que te grita: ¡sube!… ¡sube sin timidez,
no te abandones; si te asusta volar, hay escalones!”
Pedro B. Palacios, Almafuerte

jueves, 1 de julio de 2010

Jóvenes que investigan




A veces pensamos que la curiosidad, el entusiasmo, el esfuerzo, y el estudio sistemático, está lejos de los chicos. Sin embargo, hay muestras de que cuando algo despierta su interés, nuestros alumnos son capaces de comprometerse con la tarea, resolver problemas, trabajar en equipo, y obtener excelentes resultados.

Durante el año 2009 los alumnos de secundaria participaron de la Feria de Ciencias organizada por el Programa de Actividades Científicas y Tecnológicas Juveniles de la Provincia de Buenos Aires. Este programa propone incorporar en la escuela los procesos de Investigación como búsqueda de transformación social, a través de procesos creativos que encaucen a los jóvenes en la interrogación y la problematización del mundo que los rodea. De esta manera, la investigación en la escuela procura brindar a los jóvenes herramientas para que desde sus propias inquietudes, puedan generar respuestas frente a un mundo cada vez más complejo.

Los alumnos de nuestra escuela participaron de la Instancia Distrital, que se realizó en la Escuela Técnica de San Vicente, y luego de la Instancia Regional, en la Escuela Hogar Evita de la localidad de Ezeiza.

Exponer sus trabajos, explicar lo aprendido, estar en contacto con alumnos de otras escuelas, siempre resulta enriquecedor para su formación.

Este año, algunos alumnos se presentarán en la Instancia Distrital.

Van en las fotos algunas muestras de la presentación del año pasado y deseamos que este año nuevamente se repitan las felicitaciones recibidas.

sábado, 26 de junio de 2010

ANIVERSARIO




52 años de historia. Feliz Aniversario. Y vaya nuestro afectuoso recuerdo para quienes con el paso por sus aulas engrandecieron esta Institución. Gracias a aquellos que brindaron su sabiduría académica, su compromiso afectivo, su conducción participativa, su colaboración generosa. Gracias a todos los ex alumnos que en diferentes lugares del país y del mundo, recuerdan con afecto su paso por la escuela, y sienten a la distancia el lazo que los une al Almafuerte. Gracias a todos los alumnos que día a día con su presencia en la escuela le dan sentido a nuestra tarea de educadores. Feliz Cumpleaños Colegio Almafuerte!

sábado, 19 de junio de 2010

Día de la Bandera


Dos pedazos de cielo aprisionaron
a una cinta de plata sin mansilla
y, en medio, el sol lució su maravilla
y así, sol, plata y cielo la formaron

(Adrián Cañas y Delgado.)

Un 20 de junio de 1820 moría en Buenos Aires Manuel Belgrano. Los historiadores dicen que sus últimas palabras fueron: "yo espero que los buenos ciudadanos de esta tierra trabajarán para remediar sus desgracias". Con solo cincuenta años, en la pobreza, rodeado de pocos amigos, deja un deseo y una esperanza: la de la patria que se estaba construyendo.

Manuel Belgrano pensaba y escribía apasionadamente. Le preocupaba la educación de su pueblo, el progreso del país, la construcción de un futuro de bienestar para todos los hombres de América. Dicen que dormía poco y caminaba muy ligero, como aprovechando al máximo cada minuto de su vida. El ser un excelente estudiante le había dado la posibilidad de leer y discutir autores de diverso origen. No había tema que no le interesara, y siempre estaba atento a los cambios, buscando soluciones, proyectando progresos e imaginando prosperidad para estas tierras, que se abrían paso en la historia.

Más allá de los datos biográficos a los que podemos acceder fácilmente, es interesante acercarnos a la opinión que de este hombre tenían sus contemporáneos.

En 1816, poco antes del Congreso de la Independencia, San Martín escribió en una carta enviada a Tomás Godoy Cruz: “es el más metódico de los que conozco en nuestra América lleno de integridad, y talento natural: no tendrá los conocimientos de un Moreau o Bonaparte en punto a milicia pero créame usted que es lo mejor que tenemos en la América del Sur”. Y unos años después de la muerte de Belgrano, Bartolomé Mitre escribe: “Belgrano tenía la paciencia del organizador, que prepara los elementos del triunfo; la intrepidez en el ataque; la firmeza en el combate y la constancia en la derrota”.(1)

Defensor incansable de la educación, propuso la creación de escuelas de todo tipo, para la formación teórica y para la preparación práctica de artesanos, agricultores y comerciantes, varones y mujeres, blancos y mulatos. La modernidad ya instalada en Europa y los ideales de la Revolución Francesa lo inspiraban en estos propósitos.

Se dice que en 1812, cuando el gobierno lo envía a reorganizar el Ejército del Norte, Belgrano pide permiso para que los soldados usaran una divisa que los diferenciara de los españoles. Y así, por primera vez, a orillas del Paraná, los soldados forman frente a un pabellón celeste y blanco. La bandera nacional fue izada por primera vez en la ciudad de Rosario el 27 de febrero; dicen también que fue doña María Catalina Echevarría de Vidal quien la habría confeccionado. Belgrano comunicó a sus superiores que "...siendo preciso enarbolar bandera, y no teniéndola, la mandé hacer blanca y celeste conforme a los colores de la escarapela nacional". Y pocos días después de declarada la Independencia, el mismo Congreso de Tucumán comunica su oficialización por decreto.

En este Bicentenario de la Patria, en el mes del Mundial de Fútbol, donde en cada casa, en cada auto, en cada balcón, vemos flamear una bandera argentina... Ojalá que sepamos ver que los símbolos deben cargarse del sentimiento de unión por un proyecto de país para todos... ¡Feliz Día de la Bandera!


[1] Fuente: http://www.elhistoriador.com.ar/: En: Bartolomé Mitre, Historia de Belgrano y de la independencia argentina. Buenos Aires, Eudeba, 1964.

martes, 8 de junio de 2010

Orientación Vocacional













No se puede iniciar una travesía sin conocer el destino

y sin contar con los mapas y la orientación para llegar a él por el mejor camino.

(Marina Müller)

Todos estamos de acuerdo cuando decimos que la escuela Secundaria tiene entre sus funciones principales preparar a los alumnos para los estudios superiores y para poder desempeñarse satisfactoriamente en el mundo del trabajo. Los adolescentes se encuentran en una etapa de múltiples definiciones, y es en este paso por la escuela donde van perfilando sus intereses, descubriendo sus aptitudes, y despertando aquellas vocaciones que luego serán opciones de vida. Este no es un proceso fácil. En un mundo que tiende más a producir incertidumbre que certezas, desilusiones más que alternativas, nuestros alumnos deben buscar caminos y ensayar respuestas a la acuciante pregunta: ¿Y después, qué vas a hacer?

Es por eso que resulta de suma importancia que la escuela colabore con acciones que favorezcan los procesos de elección de una carrera o actividad, y acompañar a los alumnos en esta etapa tan importante para sus vidas.

Por eso es que entre otras acciones, se facilitó un acuerdo con estudiantes de la Universidad Abierta Interamenricana, de la carrera de Psicología, que están realizando un trabajo de investigación, cuyos resultados servirán de insumo para el diseño de acciones y proyectos de orientación vocacional.

La investigación forma parte del Seminario de Taller, y su objetivo es determinar qué aspectos influyen en la elección de una carrera al finalizar el secundario. Los alumnos de 2° y 3° año Polimodal fueron los seleccionados para responder una serie de cuestionarios sobre intereses, aptitudes, y características del entorno socio familiar. Las variables a considerar en el análisis de los resultados serán entre otras: rendimiento académico, género, influencia familiar, prestigio social, etc.

Cabe señalar que recién se encuentra el trabajo en etapa de recolección de datos para el trabajo de campo, y que en los próximos meses recibiremos el informe resultante de su análisis.

Sabemos que elegir una carrera es más que un momento en la continuidad de los estudios. Es una elección de vida que en cierta forma nos determina y nos marca en nuestro futuro. Por eso es que la escuela busca generar y facilitar la realización de estas prácticas. Esperemos pronto contar con los resultados del análisis de las encuestas realizadas.

jueves, 3 de junio de 2010

Embajadores en la ONU





Los alumnos del Almafuerte participan desde hace cinco años del MNU (Modelo Naciones Unidas) distrital San Vicente. Se trata de una propuesta pedagógica en la cual los estudiantes adoptan el rol de diplomáticos, reflexionan sobre temas concretos, debaten, negocian, y proponen soluciones, tal como lo harían los auténticos delegados de los Estados miembros ante la ONU.

De esta manera adquieren una visión global que los ubica en una nueva perspectiva frente al mundo en que viven. Se trata de adquirir conocimientos, pero también construirlos desde la diversidad, el respeto y la búsqueda de consenso.

Los alumnos se preparan durante meses para representar a los países que les han sido asignados, capacitándose en técnicas de negociación y manejo diplomático. También elaboran y preparan los documentos que llevarán a la Asamblea. También participan de talleres y conferencias preliminares que ayudan a construir el conocimiento necesario y adquirir las competencias requeridas para desenvolverse con aptitud e idoneidad.

La reproducción del MNU los reúne junto con alumnos de 3° a 6° año de diversas instituciones públicas y privadas de la zona, en tres días de intercambio, debate y recreación.

Desde el año 2006, nuestros alumnos han participado representando distintas delegaciones: Argentina, Bangladesh, Argelia, Bolivia, Ruanda, Israel. También fueron representantes en la Asamblea General y el Consejo de Seguridad.

Por ahora van algunas fotos como muestra. En otra entrada les contaremos más de los modelos anteriores y de cómo se está preparando este año nuestra Escuela Secundaria para volver a participar.

martes, 18 de mayo de 2010

1810 - 25 de Mayo - 2010



Pensar en el 25 de Mayo me recuerda inviernos fríos, disfraces de caballeros, pastelitos y vendedores ambulantes en el escenario de la escuela. Nunca nos quedó muy claro qué era lo que festejábamos. Sólo sabíamos que tocaba bailar el pericón, ponerse la escarapela, llenar de figuritas del Cabildo el cuaderno de clases, y decidir si te tocaba ser negrita, paisana o dama antigua. No mucho más para el recuerdo del acto escolar.

Con el tiempo, al crecer, participábamos de los actos con menos entusiasmo. No había disfraces, murmurábamos el himno con voces adormecidas, a veces escuchábamos algo que nos dejaba pensando...

El Cabildo abierto fue un lugar de expresión de posiciones encontradas, presiones, discusiones acaloradas, debates, y fundamentalmente PARTICIPACIÓN.

"La Patria es un peligro que florece", dijo una vez Leopoldo Marechal. Durante casi 200 años, esa plaza se transformó en símbolo de participación de nuestro pueblo. Golpeado y maltratado, en ella reclamó sus derechos. Fervorosamente festejó triunfos. Dolorosamente sufrió engaños y desengaños con la plaza como testigo. En ella siguen rondando madres, pidiendo justicia, luchando contra el olvido. La muda Plaza se llena de voces cada vez que el pueblo acude a ella para hacerse escuchar. El Cabildo ya no es el de Billiquen.

Sin embargo, aún parecen resonar vigentes las palabras de Mariano Moreno, secretario de aquella Primera Junta de Gobierno: " La libertad de los pueblos no consiste en palabras, ni debe existir en los papeles solamente. Cualquier déspota puede obligar a sus esclavos a que canten himnos a la libertad, y este cántico maquinal es muy compatible con las cadenas y opresión de los que los entonan. Si deseamos que los pueblos sean libres, observemos religiosamente el dogma de la igualdad".

Hagamos de este 25 de Mayo, doscientos años después, el renacer de aquellos ideales, hagamos acto nuestros deseos de justicia, de libertad, de ejercicio pleno del derecho. Seamos patriotas mirando al hermano, no permitamos que el individualismo ciegue nuestras acciones. Y trabajemos por un país más justo, más solidario, menos egoísta, más humano.

martes, 11 de mayo de 2010

Pensar el Bicentenario desde la Escuela








El Bicentenario no es sólo un hecho histórico. Es un acontecimiento que nos mueve a pensar, a pensar juntos, como práctica de una comunidad que intenta recuperar la construcción histórica que le dio origen. Y también para pensar los modos de seguir construyendo la historia.

Este mes se cumplen 200 años de la Revolución con que se inició nuestro camino como Nación. Dicen que todo comenzó una mañana fría y lluviosa de otoño con el pueblo reunido en la actual Plaza de Mayo y unos cuantos hombres jurando en el Cabildo. Anécdotas, mitos, gestos, lluvia, postales de una memoria construida y reconstruida a través de los años. Casi doscientos años han pasado. ¿Qué se dijo ese día? ¿De qué hablaron los patriotas? ¿Cuáles fueron sus miedos, sus seguridades, sus enfrentamientos?

Imaginemos un escenario: los criollos, reunidos en la Plaza de Mayo, gritan, en busca de noticias, "el pueblo quiere saber de que se trata". Este día se depone al virrey y se instaura un gobierno provisional, la Primera Junta de Gobierno, que actuaba en nombre de Fernando VII. Los cabildantes reconocen la autoridad de la Junta Revolucionaria y así se forma el Primer Gobierno Patrio.

Una cosa se instala en el nacimiento de la patria: la idea de deliberación, de discusión, de debate como forma inicial y fundante de construcción del poder. Si pudiéramos imaginar lo que significaron para los habitantes del Buenos Aires Colonial esas noches de discusión compartida, esos encarnecidos debates ideológicos, si pudiéramos recuperar la encendida pasión del compromiso, tal vez esa historia comenzada hace dos siglos sería más nuestra.

La historia recorre nuestra vida. Ser en el mundo implica pertenecer a “una” historia: somos parte de la historia. Construimos la historia con nuestro propio existir, como construyeron la historia cada uno de los protagonistas de las generaciones pasadas. Entonces, querer saber de qué se trata es reconocer que tenemos algo que averiguar de nosotros, de lo que fuimos y lo que somos.

El 25 de mayo es una de las fechas que nos invita a analizar los hechos de manera crítica nos permite analizar el pasado como una puerta a la explicación del presente.

Sentirse parte de la historia de un país, de su vida, de sus costumbres y sus tradiciones, fortalece el sentido de identidad, permite profundizar los valores propios de cada cultura, y comprender las transformaciones que se producen en tiempos donde la globalización parece diluir lo propiamente nacional. Desde este reconocimiento entonces se podrán respetar también otras historias, otros pasados, otros recorridos.

Durante mucho tiempo la sociedad argentina vivió la imposibilidad de hablar, explicar y reconstruir su historia. La nuestra es una sociedad que tiene dolor, huecos, vínculos rotos. Y si podemos identificar ese pasado, hablar de él, repensarlo desde sus múltiples causas y desde la compleja trama de relaciones que lo fueron moldeando, estaremos realmente empezando a construir un futuro para todos.